Padres: las enfermedades no se esconden de los niños


Los padres no deben ocultar sus propias enfermedades a los niños.

(25.08.2010) La Asociación Federal de Pediatras (BVKJ) sabe que es mejor para los niños lidiar abiertamente con las enfermedades de la familia. "Los niños notan rápidamente que algo anda mal. Saber cuál es la causa les ayuda más que una incertidumbre anticipada", dijo el miembro de la junta de BVKJ Hans-Jürgen Nentwich. Por lo tanto, las enfermedades graves de los padres deben comunicarse abiertamente.

El niño no tiene que conocer la condición de los padres en detalle, sino que debe ser informado sobre la enfermedad de un padre de la manera más simple posible. De acuerdo con Nentwich, Por ejemplo, para decirles a los niños en edad preescolar que uno de los padres está enfermo y necesita ver a un médico. Las posibles consecuencias físicas (por ejemplo, quimioterapia) deben mencionarse en este contexto. Siempre se debe informar a los alumnos que no causaron la enfermedad y que no se enferman automáticamente. Además, es importante que los niños pequeños aclaren una vez más en el caso de las enfermedades parentales con muertes previsibles que la muerte no es contagiosa.

Para los escolares, los padres deben describir con más detalle lo que están sufriendo y cuáles pueden ser las consecuencias. Según el experto, el objetivo no es presentar escenarios de casos preocupados, sino dejar en claro a los niños que el padre enfermo no puede ser como es normalmente. A partir de los doce años, Nentwich continúa informando en detalle las enfermedades de los padres y las posibles consecuencias, así como las incertidumbres en el tratamiento.

Según el experto de BVKJ, "los niños y adolescentes (...) pueden reaccionar de manera diferente a las noticias de la enfermedad de los padres, desde orinarse en la cama hasta la agresividad y el aislamiento completo". Por lo tanto, los guardianes no deben dudar y pedir ayuda a su pediatra, aconseja Nentwich. (fp)

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